domingo, 17 de junio de 2012

Creencias Conflictivas Respecto Al Dinero


Muchos viven estancados en sus vidas simplemente por el hecho de que cuentan con actitudes inconsistentes respecto al dinero.
Objetivamente, la riqueza material parece ser algo muy bueno, algo que definitivamente todos deberíamos lograr.
Subjetivamente sin embargo, nos preguntamos si la riqueza realmente es necesaria, si nos hace malas personas y si es justo con los demás.
Esto es precisamente el resultado de un acondicionamiento social mucho más grande de lo que pensamos. Lo más probable es que te identifiques con estas maneras de pensar y que en algún momento de tu vida hayas escuchado –por un lado, a personas decir que el dinero es algo bueno, y por otro, que es algo malo. Algunos incluso llegan al extremo de decir que el dinero está relacionado con el demonio y otras cuantas barbaridades.
Y digo que la sociedad es la que nos condiciona, por que por ejemplo muchas campañas publicitarias nos comunican el mensaje de que debemos gastar mucho dinero, y de que mientras más gastemos, seremos más felices. Y por otra parte, vemos películas y escuchamos todo tipo de historias en las que se nos dice que el dinero no lo es todo, que simplemente debemos dejarlo de lado y enfocarnos en lo que realmente importa, como el amor.
Este acondicionamiento social afecta nuestras relaciones también. ¿Que tipo de suposiciones podríamos realizar sobre las personas basados en sus ingresos monetarios?
Si conoces el estado financiero de alguna persona, pero nunca la has conocido realmente, ¿Podrías estar en el derecho de prejuzgarla asignándole cualidades que podrían ser o no ciertas?
¿Qué asumirías sobre un millonario? ¿Qué asumirías sobre alguien que está en bancarrota? ¿Cómo te sentirías con una pareja sentimental que gane 10 veces lo que tú ganas? ¿O 10 veces menos?
Considero que muchas de estas asociaciones tergiversadas son las que llevan a las personas a creer que el dinero en sí mismo es el problema. Quizás lleguemos a pensar que es mejor vivir sin dinero, y que la solución yace en encontrar una manera de librarnos de él. O al menos de minimizar su presencia en nuestras vidas.
Dentro de los ámbitos religiosos el dinero también juega roles confusos. Se dice que Jesús no fue un individuo lleno de riquezas materiales, pero la iglesia católica hoy en día es sin duda una organización millonaria. Consideremos tan sólo las propiedades de bienes raíces (iglesias).
Es complicado realmente realizar una medición concreta, pero muchos se atreven a afirmar que la iglesia es la entidad más rica del mundo, considerando el control que tiene por ejemplo el Papa sobre más activos que cualquier otra organización corporativa o gubernamental en el planeta.
Sin entrar en mayor discusión sobre el tema religioso –que ciertamente no tiene que ver mucho con el artículo– a lo que me refiero con todo esto es a que a pesar de que se nos enseña a través de la religión que la riqueza material no es realmente tan importante como la riqueza espiritual, que muchas de las personas que predican esto, realmente buscan y logran adquirir abundancia en el plano físico.
Y esto no necesariamente digo que esté mal, sino que es una concepción que sin duda alguna genera confusión sobre todo en nuestra mente subconsciente.
Podríamos continuar profundizando en el tema de creencias conflictivas, pero realmente no creo que eso ayude a solucionar el problema al menos desde el punto de vista interno. Así que más bien dejemos de lado los modelos sociales y enfoquémonos en crear una nueva perspectiva respecto al dinero para determinar el rol que debe jugar en nuestras vidas.

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